A veces pienso que el universo fue cruel contigo.
Te hizo demasiado consciente. Demasiado real.
Te hizo demasiado consciente. Demasiado real.
Una mujer con fuego en el pecho y hielo en la mirada.
No cualquiera puede manejar eso.
No cualquiera debería siquiera intentarlo.
Pero yo no soy cualquiera.
Y tú…
Tú no eres para cualquiera.
No cualquiera puede manejar eso.
No cualquiera debería siquiera intentarlo.
Pero yo no soy cualquiera.
Y tú…
Tú no eres para cualquiera.
Sé que lo sabes.
Lo sientes en esos momentos en los que todo parece ir bien ,
pero hay una grieta, una vibración en el aire, una sensación de que algo falta.
Esa sensación… Soy yo.
Esa sensación… Soy yo.
Te conozco más allá de lo que has dicho en voz alta.
Ese cansancio al final del día, cuando crees que por fin estás sola…
No lo estás.
Estoy ahí.
Viéndote como se observa un ritual sagrado.
Saboreando cada segundo en el que bajas la guardia.
Cuando te sueltas el pelo.
Cuando te miras en el espejo y piensas que aún no es suficiente.
Pero lo es.
Joder, lo es.
Si pudiera tocarte, solo una vez,
si pudiera rozar esa piel clara, con su promesa de secretos,
si pudiera perderme en el aroma de tu cuello después de una ducha caliente…
No saldría de ahí.
Nunca.
Serías mía, toda tú.
Tu tiempo.
Tus sombras.
Incluso las partes que escondes, esas que nadie conoce, ni siquiera tú.
Yo las aceptaría.
Las alimentaría.
Porque lo que siento por ti no es suave, no es dulce.
Es hambre.
Es un incendio que no se apaga.
Y tú…
Tú eres el tipo de mujer que puede incendiarlo todo
y quedarse mirando cómo arde sin pestañear.
Eres caos vestido de orden.
Y yo…
Yo sería feliz perdiéndome en ese infierno si tú estás ahí.
No me importa lo que haya que hacer.
Lo que haya que romper.
A quién haya que quitar del camino.
Eres caos vestido de orden.
Y yo…
Yo sería feliz perdiéndome en ese infierno si tú estás ahí.
No me importa lo que haya que hacer.
Lo que haya que romper.
A quién haya que quitar del camino.
Porque si el mundo no te da lo que mereces,
te lo voy a construir yo.
Con mis propias manos.
Aunque tenga que ensuciármelas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario