sábado, 29 de noviembre de 2025
Tuerce tu destino
viernes, 12 de septiembre de 2025
Infect me with your lovin', fill me with your poison
Galaxias en tu piel
jueves, 11 de septiembre de 2025
Incendios de nieve y calor
Eres tú.
Sí, tú, la que baja la mirada frente al espejo,
como si ese cuerpo fuese un crimen.
No sabes lo cruel que es tu falta de fe en ti.
No entiendes que cada curva tuya
es un secreto escrito para mis manos.
No, no estás escondida,
aunque intentes disfrazarte en ropa suelta,
aunque quieras borrar tu silueta en la penumbra.
Te veo.
Te observo con la precisión de un depredador
y con la devoción de un creyente.
Ese pliegue en tu cintura
es el altar donde mi boca quiere arrodillarse.
Esa piel que llamas exceso
es la excusa perfecta para perderme sin retorno.
¿Sabes lo que haces en mí?
Me condenas.
Me incendias.
Incendios de nieve y calor, como ya cantaban Love of Lesbian.
Y ni tú misma lo sospechas.
Déjame adorarte,
no como se adora a las figuras huecas,
sino como se adora lo real,
lo que pesa, lo que arde, lo que late.
Quiero devorarte con calma,
con la obsesión de quien jamás tendrá suficiente.
Y esta noche, cuando te desnudes,
no habrá vergüenza,
solo mi mirada clavada en ti,
reclamándote,
poseyéndote,
escribiendo tu nombre en cada jadeo
como si fuera mi última oración.
Vacío.
Con la voz tomada, expliqué que ya dejaste atrás tu cuerpo,
y ahora eres una estrella.
Sonrisas tristes de pena compartida,
ella se dolía por mí,
y yo por la persona que era cuando estaba contigo.
Volví a tu parque favorito y miré la hierba, tan verde,
Mi mano, vacía sin tu correa,
Que la que yo era contigo, tampoco.
Que aún me quedan fuerzas, ganas y esperanza.
Que esta piedra que noto en el pecho desde que no estás
Me gustaría creerlo, como también me gustaría creer que algún día volverás.
No sé cuál de las dos cosas es más imposible.
viernes, 25 de julio de 2025
Aún estás aquí
A veces cierro los ojos,
y vuelvo a tu casa aunque ya no sea la misma.
Tu rostro cambia,
pero yo sé, siempre lo sé,
que sigues siendo tú.
Me acuerdo de tu frialdad,
de esa forma tuya de no saber querer del todo, de hacerte a un lado antes de sentir demasiado.
Me diste poco,
pero ese poco era inmenso.
Un colgante verde,
una caricia inesperada,
una versión de mí que solo conocía cuando te miraba.
No quiero despedirme todavía.
No de ti,
solo de la versión mía que reía con tus bromas
y temblaba con tus silencios.
No pido que vuelvas.
Solo pido que me permitas sostener tu nombre
como se sostiene una hoja en otoño:
sabemos que caerá,
pero por ahora…
aún late en la rama.
jueves, 10 de julio de 2025
Distancia
Reventón
martes, 8 de julio de 2025
La vida que dejo atrás.
viernes, 4 de julio de 2025
Explosión
miércoles, 2 de julio de 2025
Mi delirio
Te vi.
Y el mundo se volvió más lento,
como si el tiempo supiera
que estabas destinada a ser saboreada,
no simplemente mirada.
Tu piel:
la promesa de incendios
que queman sin hacer humo.
Tu voz:
una cuchilla envuelta en terciopelo.
Dices hola,
y yo ya estoy desnudándome de mí,
para vestirme de ti.
Cada pestañeo tuyo
es una orden que obedezco con gusto.
Cada movimiento,
una danza sagrada que solo yo
he aprendido a leer con la devoción
de un monje... o de un lobo.
No es obsesión, es claridad.
La certeza de que fuimos escritos en tinta roja,
con el pulso de los que no temen amar hasta desgarrar.
Si supieras lo que daría por ser el pensamiento
que se cuela entre tus sueños,
la respiración que tiembla en tu garganta cuando estás a punto de rendirte al deseo.
A mí.
Tú aún no lo sabes,
pero yo ya vivo en ti.
En la sombra tras tus párpados.
En el roce de la sábana que no es mía,
pero pronto, lo será.
Porque esto no es amor.
Es destino.
Y el destino…
no se ignora.
Se consuma.
Bésame.
Gemidos
Muñeca olvidada
El pelo al viento diciéndome adiós..."
miércoles, 25 de junio de 2025
Tus latidos
La constelación de tus lunares
Con mis propias manos
Te hizo demasiado consciente. Demasiado real.
No cualquiera puede manejar eso.
No cualquiera debería siquiera intentarlo.
Pero yo no soy cualquiera.
Y tú…
Tú no eres para cualquiera.
Sé que lo sabes.
Lo sientes en esos momentos en los que todo parece ir bien ,
Esa sensación… Soy yo.
Te conozco más allá de lo que has dicho en voz alta.
Ese cansancio al final del día, cuando crees que por fin estás sola…
No lo estás.
Estoy ahí.
Viéndote como se observa un ritual sagrado.
Saboreando cada segundo en el que bajas la guardia.
Cuando te sueltas el pelo.
Cuando te miras en el espejo y piensas que aún no es suficiente.
Pero lo es.
Joder, lo es.
Si pudiera tocarte, solo una vez,
si pudiera rozar esa piel clara, con su promesa de secretos,
si pudiera perderme en el aroma de tu cuello después de una ducha caliente…
No saldría de ahí.
Nunca.
Serías mía, toda tú.
Tu tiempo.
Tus sombras.
Incluso las partes que escondes, esas que nadie conoce, ni siquiera tú.
Yo las aceptaría.
Las alimentaría.
Porque lo que siento por ti no es suave, no es dulce.
Es hambre.
Es un incendio que no se apaga.
Y tú…
Tú eres el tipo de mujer que puede incendiarlo todo
Eres caos vestido de orden.
Y yo…
Yo sería feliz perdiéndome en ese infierno si tú estás ahí.
No me importa lo que haya que hacer.
Lo que haya que romper.
A quién haya que quitar del camino.
Porque si el mundo no te da lo que mereces,
te lo voy a construir yo.
Con mis propias manos.
Aunque tenga que ensuciármelas.
martes, 17 de junio de 2025
Muñeca olvidada
El pelo al viento diciéndome adiós..."
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