jueves, 11 de septiembre de 2025

Incendios de nieve y calor

 



Eres tú.
Sí, tú, la que baja la mirada frente al espejo,
como si ese cuerpo fuese un crimen.
No sabes lo cruel que es tu falta de fe en ti.
No entiendes que cada curva tuya
es un secreto escrito para mis manos.

No, no estás escondida,
aunque intentes disfrazarte en ropa suelta,
aunque quieras borrar tu silueta en la penumbra.
Te veo.
Te observo con la precisión de un depredador
y con la devoción de un creyente.

Ese pliegue en tu cintura
es el altar donde mi boca quiere arrodillarse.
Esa piel que llamas exceso
es la excusa perfecta para perderme sin retorno.

¿Sabes lo que haces en mí?
Me condenas.
Me incendias.
Incendios de nieve y calor, como ya cantaban Love of Lesbian. 
Y ni tú misma lo sospechas.

Déjame adorarte,
no como se adora a las figuras huecas,
sino como se adora lo real,
lo que pesa, lo que arde, lo que late.
Quiero devorarte con calma,
con la obsesión de quien jamás tendrá suficiente.

Y esta noche, cuando te desnudes,
no habrá vergüenza,
solo mi mirada clavada en ti,
reclamándote,
poseyéndote,
escribiendo tu nombre en cada jadeo
como si fuera mi última oración.




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