Hoy me han preguntado por ti.
Con la voz tomada, expliqué que ya dejaste atrás tu cuerpo,
y ahora eres una estrella.
Sonrisas tristes de pena compartida,
ella se dolía por mí,
y yo por la persona que era cuando estaba contigo.
Volví a tu parque favorito y miré la hierba, tan verde,
Con la voz tomada, expliqué que ya dejaste atrás tu cuerpo,
y ahora eres una estrella.
Sonrisas tristes de pena compartida,
ella se dolía por mí,
y yo por la persona que era cuando estaba contigo.
Volví a tu parque favorito y miré la hierba, tan verde,
te encantaba pasear mientras aún quedaba el rocío del amanecer,
sentirlo en tus patitas y aúllar de satisfacción.
Mi mano, vacía sin tu correa,
Mi mano, vacía sin tu correa,
casi esperaba ver tus ojos marrones en la hierba,
diciéndome que aún no te habías ido del todo.
Que la que yo era contigo, tampoco.
Que aún me quedan fuerzas, ganas y esperanza.
Que esta piedra que noto en el pecho desde que no estás
Que la que yo era contigo, tampoco.
Que aún me quedan fuerzas, ganas y esperanza.
Que esta piedra que noto en el pecho desde que no estás
algún día se hará trizas,
y dejaré de cargar con años de dolor, propio y ajeno.
Me gustaría creerlo, como también me gustaría creer que algún día volverás.
No sé cuál de las dos cosas es más imposible.
Me gustaría creerlo, como también me gustaría creer que algún día volverás.
No sé cuál de las dos cosas es más imposible.


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