Abro mis piernas para ti,
ansiosa de sentir cómo me llenas,
tu sexo duro entrando en mí
desgarrando gemidos de mi garganta.
Me follas con furia, con hambre,
chocando piel contra piel,
mis uñas arañan tu espalda
mientras te hundes más profundo,
como si intentaras follarme el alma.
El roce húmedo me enloquece,
me ahogo en tu ritmo brutal,
cada embestida me rompe y me arma,
me vuelve tuya sin remedio.
Y cuando nuestros ojos se encuentran,
segundos antes del clímax
siento desaparecer el mundo bajo mi cuerpo,
ya solo quedamos tú y yo, nuestros orgasmos
y un deseo feroz, eterno,
violento de tan puro .

No hay comentarios:
Publicar un comentario